El tema de la desparasitación energética, es uno de los más delicados en el tratamiento de la conciencia y del cuerpo energético.
Especialmente cuando el ser etérico adherido, le ha proporcionado a la persona algún tipo de beneficio personal, material o espiritual, recibido a través de pactos o rituales.
Lo mejor que se puede hacer es estos casos de parasitación, es ir activando poco a poco las capacidades perceptivas de la persona para que algún día pueda, por sí misma, tomar conciencia de que estaba parasitada a nivel astral.
Porque si se le dice ésto de una forma muy directa, lo más habitual es que haya un rechazo de la información, que lo niegue e incluso que empiece a atacar a la persona que la está asistiendo.

Saber diferenciar lo que es un amparo extrafísico (asistencia por parte de conciencias extrafísicas evolucionadas) de lo que es una parasitación astral (anclaje con seres que se mueven a través del intercambio o del engaño), es fundamental si se quiere recorrer cualquier camino evolutivo de la conciencia o espiritual, ya que desafortunadamente, los parásitos astrales los encontramos muchas veces en estos ámbitos espirituales y del conocimiento.
Con esta problemática, lo recomendable es desarrollar las capacidades perceptivas propias y volverse muy hábil en la captación de los distintos tipos de frecuencias y energías.
Ésto hará que nos volvamos cada vez más lúcidos y sobretodo más libres energéticamente.