Vivir desde el cambio y las nuevas energías, implica una forma de percibir la realidad más actualizada, amplia y basada en una profunda conexión con el planeta y el universo.
Sin hacer este cambio interior y viviendo desde la creencia de que todo está separado, la visión dual de la realidad se instala y se pierde esa conexión energética más global. La vida se convierte es algo cerrado, pequeño y monótono.

Por lo tanto, realizar un proceso de cambio y de integración de las energías actuales, ayuda a descubrir una nueva conexión con uno mismo que nos empuja a vivir desde una mayor conciencia.
La percepción de las circunstancias cambia de forma radical y se puede entrar en una comprensión más profunda, de cómo funcionan las dinámicas sutiles de la realidad.
También nos volvemos plenamente responsables de cómo gestionamos nuestro día a día, aplicando una mayor lucidez.
El planeta está cambiando y nosotros/as con él.
Aceptar este proceso, es salir de la inconciencia y descubrir nuestras infinitas conexiones y potencialidades.