Un viaje multidimensional, es una experiencia de percepción de la conciencia que nos permite acceder a energías de mayor vibración y a estados de conciencia mucho más amplificados.
Para poder experimentar esos estados, primero es necesario tener una alta capacidad de concentración y de conexión con el propio interior.
Requiere también dejar la mente más burda a un lado, para conectar con los niveles más profundos de uno mismo, llamados también niveles sutiles de la conciencia.
Desde una profunda conexión con la conciencia y apoyados por energías de mayor vibración, la persona puede empezar a vivir dimensiones energéticas distintas a la realidad física 3D.
Cuando ésto pasa, aparecen toda una serie de percepciones como pueden ser el alivio, la amplitud, la alegría, el bienestar, la visión, etc.
La persona ha entrado en una nueva dimensión espacio-temporal que percibe desde su propia conciencia.
Estos niveles de experiencia, pertenecen únicamente a la conciencia y no a la mente.
Es por ésto que, a las personas muy mentales, les puede costar percibir este tipo de cambios energéticos y dimensionales.
Y aquí entramos en la fase difícil del proceso, ya que pasar de ser una persona muy mental a vivir desde la conciencia más profunda, es un proceso largo y complejo.
En el que el ego aparece como máxima interferencia, junto con otras interferencias extrafísicas.
Sin embargo, cuando se traspasan todos esos obstáculos, la persona consigue soltarse y empieza a tener experiencias energéticas que probablemente impulsarán cambios en su vida.
Pero éste es un camino gradual… en el que no hay atajos.
Y ayudarse de sustancias externas para buscar estas experiencias no lo recomiendo en absoluto, porque muchas de estas sustancias están parasitadas por entidades a nivel astral.
Es mejor que las realizaciones provenientes de la activación energética de la conciencia, se vayan integrando a través de la práctica diaria y de un proceso interno progresivo, ya que ésto nos dará una mayor autonomía y reforzará mucho la propia autoconfianza.
Esta ilustración es un ejemplo de bloqueo mental, que impide la libre circulación de la energía vital. También la conexión con los niveles energéticos que están por encima de la cabeza.
Este tipo de interferencia, es típico en personas que son muy mentales y que tienen una baja conexión con su conciencia. Suelen describir la sensación de que esto les provoca «como si llevaran un casco en la cabeza».
Otras veces estos «cascos etéricos» son implantes colocados por seres extrafísicos, con la intención de interferir la subida vibratoria de la persona.
La liberación de estos bloqueos/implantes, es clave para que las energías puedan fluir y potenciarse.
También para que la persona sienta que su vida va adelante… que no está estancada.
Cuidarse energéticamente, es una forma más inteligente de vivir.
Esta ilustración, es una representación de cómo circula correctamente la energía dentro de la región de la caja torácica.
Cuando este centro energético está en buen estado, las energías circulan con fuerza hacia delante.
A veces la circulación es más rápida, a veces más lenta, pero nunca se detiene.
La dirección siempre va adelante.
Y cuando se puede mantener esta circulación interna óptima, la persona tiene un mejor estado de ánimo. También un mayor dinamismo, independientemente de si las cosas externas salen bien o no.
Es lo que se llama tener una actitud interna positiva, a pesar de los obstáculos y las dificultades. Porque se sigue adelante sí o sí.
En cambio, cuando hay un bloqueo en esta región por el motivo que sea, las energías no se pueden mover o lo hacen con mucha dificultad, con lo que la persona requiere de más esfuerzo físico para estar en la acción.
Está en bloqueo energético torácico.
Para salir de ésto, es necesario aprender cómo movilizarse por dentro, para dirigirse mejor en la vida cotidiana y evitar situaciones de bloqueo, que son muy incómodas de sobrellevar.
La salud del cuerpo físico y mental, empieza por el buen estado del cuerpo energético.
¿Cómo podemos subir de nivel nuestras relaciones personales?
A través de varias prácticas como son:
-La autoobservación. Para así descubrir aquello que se está proyectando en el otro, pero que en realidad tiene más que ver con uno mismo.
-La investigación acerca de qué conflicto es de uno y qué conflicto es el del otro. Comprender la historia personal vivida por cada uno y darse cuenta de cómo esas historias se entrelazan en cualquier problema.
-La autoliberación emocional. Una vez descubierto lo que está en juego, es necesario liberar la emoción que estaba atrapada o bloqueada, para que sea más fácil percibir la circunstancia desde la conciencia, no desde las emociones negativas.
-Trabajar en las energías implicadas en esa relación, para limpiar y desprender toda la densidad que se hubiera podido generar.
-Comprender que en cualquier relación personal, el ego siempre estará interfiriendo, a no ser que se haga un proceso de sanación y trascendencia.
De esta forma, cuando se realiza un profundo trabajo interior, cualquier relación conflictiva puede llevarse a un nuevo nivel, más lúcido, maduro, evolucionado.
Las relaciones entre conciencias son como joyas, vale la pena hacer el esfuerzo por llevarlas a ese nivel más alto.
El tema de la desparasitación energética, es uno de los más delicados en el tratamiento de la conciencia y del cuerpo energético.
Especialmente cuando el ser etérico adherido, le ha proporcionado a la persona algún tipo de beneficio personal, material o espiritual, recibido a través de pactos o rituales.
Lo mejor que se puede hacer es estos casos de parasitación, es ir activando poco a poco las capacidades perceptivas de la persona para que algún día pueda, por sí misma, tomar conciencia de que estaba parasitada a nivel astral.
Porque si se le dice ésto de una forma muy directa, lo más habitual es que haya un rechazo de la información, que lo niegue e incluso que empiece a atacar a la persona que la está asistiendo.
Saber diferenciar lo que es un amparo extrafísico (asistencia por parte de conciencias extrafísicas evolucionadas) de lo que es una parasitación astral (anclaje con seres que se mueven a través del intercambio o del engaño), es fundamental si se quiere recorrer cualquier camino evolutivo de la conciencia o espiritual, ya que desafortunadamente, los parásitos astrales los encontramos muchas veces en estos ámbitos espirituales y del conocimiento.
Con esta problemática, lo recomendable es desarrollar las capacidades perceptivas propias y volverse muy hábil en la captación de los distintos tipos de frecuencias y energías.
Ésto hará que nos volvamos cada vez más lúcidos y sobretodo más libres energéticamente.
Las ventajas a nivel energético que conlleva priorizar nuestro propósito existencial o misión de vida, son varias.
La primera es que ésto nos va a aportar mayor serenidad, por lo que las energías personales estarán también más calmadas.
El sentido de nuestra vida, tiene que ver con aquello que vinimos a aprender, a cambiar o a desarrollar en este mundo, así que todo lo que vaya en esa dirección, nos generará más paz y tranquilidad en nuestro interior.
Otras ventajas podrían ser también:
-Dejamos de perder el tiempo en darle mil vueltas a la cabeza, ya que nos centramos en lo verdaderamente importante, que es descubrir que somos conciencias en constante evolución. Ésto de por sí, fortalece mucho la energía vital.
-El ego se pone en su lugar de equilibrio, ni por encima ni por debajo, puesto que se comprende que cada uno ha de hacer su proceso y que no es necesario tener que demostrar nada a nadie. Cuando se equlibra el ego, se equilibra también la mente emocional y, por lo tanto, circulan mejor la energías sutiles internas.
-Priorizar el propósito existencial, es un signo de madurez evolutiva y ésta se refleja directamente en una mayor calidad de las energías personales.
MADUREZ de la conciencia es sinónimo de CALIDAD energética, por lo que hacerse cargo del propósito existencial, ayudará a mejorar en gran medida la propia energía vital.
El ego es una parte mental aumentada, que busca demostrar su poder, es decir, demostrar que puede hacer algo, pero desde la prepotencia y pasando por encima del orden natural de las cosas.
Tener este tipo de ego sobredimensionado, tiene una repercusión directa en las energías personales, ya que se van volviendo cada vez más oscuras y densas.
Si observamos el campo energético de alguien con mucho ego, veremos que sus energías tienden al color gris o al negro, ya que estas personas se vuelven muy adictas al poder y buscan cómo hacer que los demás hagan lo que ellos/as quieren. Y estas actitudes son de por sí energéticamente oscuras.
En ocasiones pasa al revés, la persona tiene un campo energético con energía, pero como se cree que es alguien especial porque tiene ciertas realizaciones muchas espirituales, también tiene un gran ego. Es el llamado «ego espiritual». Las personas con este tipo de ego, buscan el poder en los caminos espirituales o de la conciencia. Quieren sentirse más poderosos o poderosas, a través del conocimiento y las energías.
De esta forma, para evitar un aumento del ego y, por lo tanto, un oscurecimiento de la energía propia, la clave está en enfocarse más en lo que pasa por dentro de uno mismo y en cómo interactuamos con el entorno que nos rodea. Es decir, enfatizar en la calidad interna, más que en los resultados externos. Ésto hará que las energías personales estén muy bien equilibradas, sabiendo que todo lo demás llegará por sí sólo. En realidad, es una forma mucho más sabia de vivir y sobretodo más relajada, ya que todas las tensiones del ego se disuelven por completo.
Sin embargo, es necesario tener mucha paciencia, ya que los mecanismos del ego para mantenerse intacto son innumerables…
Después de varios años haciendo sesiones con personas de distintos rangos de edad, veo a las nuevas generaciones con aspectos muy buenos e interesantes, pero a su vez están siendo debilitados a través de la promoción de modas y tendencias, que más que favorecerles, les están perjudicando mucho energéticamente.
Para contrarrestar esos daños, les daría algunos consejos o pautas para potenciar su energía vital:
-Tener el foco de atención hacia fuera, es decir, en lo exterior, es una de las formas más eficaces de debilitar la energía interna. Realizar técnicas de introspección, ayudará a mantener el foco de atención en el interior, para que así se pueda fortalecer poco a poco la propia energía.
-Dar demasiada importancia al aspecto externo, saca a la persona también de ese foco interior fortalecedor, con lo que la vuelve más vulnerable a las opiniones del entorno. Basar la seguridad personal en la apariencia física, puede ser la causa de mucho sufrimiento mental y genera una gran infelicidad. Mantenerse atento a lo que pasa por dentro, facilitará encontrar un mayor equilibrio personal.
-No hacerse cuestionamientos existenciales, aleja a la persona de su conciencia más profunda. Es una manera de irse deshumanizando poco a poco, con lo que las energías internas se volverán también flojas y apagadas. Hacerse preguntas existenciales, es el primer paso hacia la recuperación de la energía vital.
-Hay también demasiados «fans» por todas partes, es decir, demasiadas personas ensalzando a otras. Ésto está provocando que, a unos se les está aumentando mucho el ego y a los otros se les está disminuyendo. Aumentar el ego oscurece la energía y disminuirlo la debilita, así que es mejor trabajar en uno mismo y explorar el propio potencial.
–Activar la conexión energética con el corazón, es también la base del fortalecimiento de la energía vital.
–Desarrollar la constancia, el esfuerzo diario y la perseverancia, va forjando una forma de ser que, a la larga, aporta una gran fuerza y empuje hacia delante.
Espero que estas nuevas generaciones, puedan dirigirse hacia su propia evolución y no se dejen arrastrar por nada que les dañe.
La frecuencia de vibración alta en términos de la conciencia, es un estado interno del ser en el que predomina la alegría, la libertad y la plenitud de una forma estable en el tiempo. Con ésto nos referimos a estados vibratorios de la conciencia, no a ondas cerebrales como las alpha, beta, gamma, theta y delta. Es evidente que el cerebro no ha de mantenerse en todo momento en unas frecuencias altas, ya que ésto no sería compatible con la salud y el bienestar.
Para conseguir vibrar en esas frecuencias energéticas concienciales, es necesario iniciar un proceso de cambio energético y de evolución de la conciencia, que seguirá un orden muy preciso, en función también del nivel energético de cada uno.
En este proceso, será necesario que haya distintos estadios como son los siguientes:
Descubrimiento del cuerpo energético y sus regiones
El cuerpo energéticoes el cuerpo que comunica las energías personales. También se le puede llamar vehículo etérico de manifestación de la conciencia, ya que está conformado por el conjunto de todos los centros, vórtices y puntos de energía que se integran en él. A nivel de forma, es una réplica exacta del cuerpo físico, sin embargo, no se puede percibir visualmente, sino que sólo se puede observar cuando se tiene desarrollada la clarividencia, que es la capacidad de ver y percibir las distintas dimensiones que existen más allá de este plano físico. Las regiones más importantes del cuerpo energético son la cara, la parte posterior de la cabeza, el tórax, la pelvis, las piernas y los pies.
Descubrir la existencia tanto del cuerpo energético, como de sus distintas regiones, es el primer estadio hacia la subida vibracional, ya que ésto nos permitirá entrar en una comprensión más profunda de nosotros mismos y empezaremos a liberar todas aquellas energías densas, que impiden que nos sintamos alegres y energizados.
Limpieza de todos los niveles sutiles energéticos
La limpieza energética, es uno de los puntos claves en el proceso de desarrollo de la conciencia y de sus energías sutiles, puesto que uno de los grandes problemas que existen a nivel de la conciencia, es la adherencia de energías de baja vibración. La proximidad de esas energías en el cuerpo energético de una persona, puede provocar daños e interferencias a nivel sutil, en forma de absorción de energía negativa o de asimilación de información dañina para sí misma.
Eliminación de interferencias energéticas y desparasitación
Cuando el cuerpo energético ha absorbido energías externas densas, tanto la circulación interna como la calidad de la energía vital se ve afectada. Como el inconsciente mental tiene la capacidad de captar mucha información, la negatividad que entra puede provocar cambios en el estado de ánimo, sin que la persona sepa cuál ha sido el motivo que los ha originado. Este tipo de información densa o negativa que puede afectar al cuerpo energético y a la conciencia (las llamadas interferencias energéticas), es una de las principales dificultades con las que se encuentra la persona, si quiere mantener sus cuerpos sutiles limpios y que la energía vital pueda circular libremente a través de ellos. Estas interferencias no sólo se tratan de información distorsionada, sino que también pueden tomar forma de entidades o parásitos astrales, con lo que la problemática se complica aún más, ya que extraerlos, en ocasiones es un proceso largo y laborioso.
Alineación de la postura energética
La postura energética es una réplica exacta de la postura física. Manifiesta la organización de la energía sutil junto con toda la información almacenada en la conciencia a lo largo del tiempo. También es donde se adhieren las energías densas provenientes del exterior. Es por este motivo, que es de crucial importancia no sólo cuidar la postura del cuerpo físico, sino incorporar la conciencia de en qué estado se encuentra nuestra postura energética interior.
Desprendimiento de las energías negativas asociadas al ego
Cuando el ego no está en su punto de equilibrio, la mente emocional puede desestabilizarse y crear gran cantidad de negatividad. Esa misma negatividad va atrayendo a entidades que se alimentan energéticamente de este tipo de densidad, ya que desde el punto de vista interdimensional, los seres de baja vibración pueden mantener su forma no física gracias a este tipo de alimento no visible para el ojo humano.
Liberación de memorias de otras vidas
La liberación de memorias antiguas instaladas en el cuerpo energético, es otro de los aspectos importantes a tener en cuenta si queremos mejorar la calidad de nuestras energías. Esas memorias de otras encarnaciones, anclan a la persona en un campo vibratorio específico, por lo que movilizarlas, va a facilitar la salida de ese anclaje y el impulso hacia nuevas energías de mayor calidad.
La subida vibracional a través del cambio perceptivo multidimensional
Hacer un cambio de percepción para empezar a comprender la naturaleza multidimensional de la realidad, es un proceso largo y laborioso, que se va realizando a medida que el cuerpo energético está cada vez más limpio y despejado. Como la ignorancia acerca de nuestra verdadera naturaleza es uno de los obstáculos de la subida energética vibracional, es preciso desarrollar la sabiduría que comprende lo que es la conciencia y el funcionamiento energético de los distintos planos dimensionales. Entrar en el cambio vibratorio planetario, es lo que ayudará a mantenerse en la actualidad conciencial y energética cósmica.
Aumento de capacidades energéticas y de la conciencia
Otro de los estadios imprescindibles para poder tener una frecuencia de vibración alta, es el desarrollo de aquellas capacidades que son propias de la conciencia, como son la clarividencia, la clariaudiencia, la capacidad de proyectarse astralmente, la movilización de energías, la creación de nuevas líneas de tiempo etc.
Cuando nos desarrollamos en términos de la conciencia, nuestro cuerpo energético se vuelve mucho más fuerte y revitalizado, así que podemos decir que mantener estados internos de vibración alta de una forma estable, es uno de los caminos para mejorar nuestra salud energética y preservar nuestro bienestar interior a largo plazo.
Aunque el cuerpo energético sea todavía muy desconocido, éste tiene una gran influencia en nuestra vida cotidiana. Es el nivel que se encarga de sostener la energía vital, por lo que si el cuerpo energético está dañado, el cuerpo físico y el cuerpo mental van a remolque de ese daño. Se suele decir que la clave del equilibrio está en la mente y que puede incluso hacer enfermar al cuerpo. Sin embargo, veo día a día que la mente es importante, pero más influye en la persona el estado energético de la conciencia y su grado de lucidez. Si ubicamos los distintos niveles del ser en su orden adecuado, seremos capaces de guiar nuestra vida hacia un bienestar mayor y desde una calidad interior, que sobretodo aporta nuestra conciencia más sutil.