El exceso de energía emocional, es uno de los principales suministros energéticos para los entes y las conciencias extrafísicas que habitan en las dimensiones astrales.
Las emociones que más alimento les aportan son el miedo, el enfado y la tristeza.
El sufrimiento también genera un tipo de energía densa que algunas entidades aprovechan muy bien para su propio mantenimiento.
Y esto es así porque 3a y 4a dimensión están muy conectadas, ya que todo lo que ocurre en 3D, tiene repercusión directa en 4D y viceversa.
Cuando la persona va incrementando su nivel de conciencia, se da cuenta de que para preservar su energía vital, tiene que hacerse cargo de su salud física, mental, emocional y energética.
Y conseguir que las emociones no desborden el equilibrio interno, es uno de los propósitos más difíciles de realizar.
Porque el cerebro humano es muy vulnerable y está muy intervenido para que se mantenga en un estado de estrés y sufrimiento permanente.
Lo que hay que hacer ante esta difícil realidad es realizar una práctica diaria que mantenga nuestro sistema emocional estable, para que después se pueda acceder a estados más profundos de conciencia y percepción.
Si sólo se viven las emociones, sólo se experimentará también una muy pequeña parte de todo lo que existe realmente, ya que hay un universo conciencial y energético que está mucho más allá de la mente emocional.
Las personas que hace años que se trabajan a sí mismas, saben de la complejidad que supone conocerse en profundidad.
Porque hay tantas capas y niveles en el ser, que pasa mucho tiempo hasta que se llega al núcleo real de la conciencia.
La propia autoimagen, por lo tanto, está fundamentada en una apariencia que no suele estar 100% ajustada con la realidad, ya que está condicionada por las experiencias vividas en los primeros años de vida.
En la edad adulta esa autoimagen creada en la infancia, empieza a entrar en conflicto con la conciencia más esencial, es decir, la persona sufre una «crisis existencial».
La primera fase del proceso, es relativamente fácil, ya que suele ser de limpieza o liberación de cargas del pasado.
La siguiente fase es la más delicada, ya que nos topamos con la coraza más dura de atravesar, el ego.
Ahí es donde están todos esos obstáculos que son imperceptibles para uno mismo y que sólo se pueden desenmascarar, a través de un profundo proceso asistencial.
La sorpresa viene cuando nos damos cuenta de que, en realidad, vivimos en una gran inconciencia de lo que somos. A veces es una inconciencia que sostiene un ego muy hinchado, a veces es al revés.
La dificultad de estos procesos, los convierte a su vez en algo apasionante.
Tanto en sus fases bonitas como en sus fases más conflictivas…por lo que no hay nada mas bello que conocerse a uno mismo desde la más completa humildad y apertura.
La utilización de los demás como medio para obtener algún beneficio propio, es algo común en aquellas personas que no han hecho nunca ningún proceso evolutivo. Para evitar que ésto nos ocurra y nos vean como meros instrumentos para obtener algo, es importante desarrollar la capacidad de percibir las energías externas y cómo éstas nos afectan a nuestro cuerpo. Algunos ejemplos de señales energéticas que nos podrían indicar que estamos siendo utilizados podrían ser: –Encorvamiento de la postura: si al interaccionar con una persona, nos damos cuenta de que nuestra postura se empieza a encorvar hacia delante, probablemente haya intenciones de dominación por parte de esa persona.
-Energía sólo mental: cuando alguien está ubicado únicamente en su mente y no en su corazón, las probabilidades de que cosifique a las personas es mucho más alta. –Las energías sólo fluyen en una dirección: ésto ocurre cuando en la dinámica energética interpersonal, sentimos que nuestras energías sólo van hacia la persona y hacia nosotros nada o muy poco. Cuando finaliza la interacción sentimos un bajón fuerte de la vitalidad y el estado de ánimo ha empeorado. Y se pueden percibir muchas señales más, ya que es un tema muy amplio y profundo. Para evitar que nos perjudiquen las dinámicas con personas que no son conscientes de su nivel de ego, es importante practicar la autodefensa energética de forma diaria, para fortalecer nuestra voluntad y nuestras energías. Tenéis la técnica explicada en el blog, en el apartado «técnicas energéticas».
¡Espero que esta información os sea útil!.
Entendemos por asedio extrafísico, a las influencias energéticas negativas, emanadas por conciencias que están en dimensiones no físicas, etéricas o llamadas también astrales. Estas energías de baja vibración, tienen por objetivo contaminar, obstaculizar o interferir el avance personal. Son negativas porque no aportan ningún beneficio sino todo lo contrario, perjudican en gran medida. En ocasiones, el asedio viene de una persona que ya está asediada extrafísicamente y tan sólo hace de «altavoz» del propio asedio que carga, sin que sea consciente de ello. Otras veces son las propias conciencias que están en las dimensiones etéricas, que pueden entrar en el campo energético personal y provocar alteraciones de forma directa, a través de la emanación de sus energías densas. El asedio extrafisico suele reflejarse en forma de un bajón fuerte de la energía vital, pero es habitual que las perturbaciones afecten también a la mente emocional, provocando inquietud, nerviosismo, ataques de rabia o una gran tristeza. Por lo tanto, un porcentaje de las personas que tienen las emociones muy alteradas, podrían estar sufriendo sin que se den cuenta, de asedio energético extrafísico. Sería interesante que se fuera conociendo esta realidad con serenidad en vez de con miedo, ya que es un fenómeno que nos puede afectar a niveles muy profundos.
La adhesión de energías densas en el cuerpo energético, es un fenómeno muy habitual en el día a día, debido a que interactuamos constantemente con todo tipo de conciencias, informaciones y entes extrafísicos.
Para evitar que ésto nos afecte, es necesario tener un muy buen manejo de las energías personales, además de saber pasar a la acción rápidamente cuando sentimos que las energías de baja vibración, buscan adherirse a nuestro campo energético sutil.
Los pasos a seguir cuando percibimos la entrada de densidad en el campo propio son los siguientes:
1. Darse cuenta de que están entrando estas energías externas en el cuerpo energético. Es muy habitual que se adhieran por detrás del cuerpo, tal y cómo se ve en esta ilustración, representadas en forma de una sombra gris.
2. Cuando ésto ocurre, hay que empezar a movilizar las energías internas, como en la técnica de autolimpieza energética, llevando las propias energías de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza. Ésto activa los circuitos energéticos internos y aumenta los niveles de autodefensa energética. Tenéis también la técnica de autolimpieza ampliamente descrita en el blog, en la categoría de «técnicas energéticas».
3. La movilización interna de las energías, hace que el cuerpo energético se expanda y empiece a ampliarse hacia fuera. La expansión de las energías facilita que la densidad que haya querido impregnarse, salga del cuerpo energético, ya que al realizar esta movilización, nos volvemos activos y salimos de la pasividad que nos hace vulnerables.
4. Repetir esta técnica siempre que sea necesario.
Recordar que para que la técnica dé buenos resultados, es necesario mucho tiempo de práctica, disciplina y determinación.
El trabajo energético es muy delicado y es necesario tomarlo en serio para no tener efectos energéticos negativos.
Una forma de limpiarse energéticamente cada día, es a través de esta técnica que se realiza en los siguientes pasos:
1. Llevar primero toda la atención a la región de la cabeza e incluso un poco más arriba. Sentir cómo las energías internas se concentran en toda esa área.
2. Empezar a dirigir esas energías hacia abajo hacia un modo de escáner, pasando por el cuello, hombros, tórax, abdomen, pelvis, caderas, piernas, rodillas y pies.
3. Sentir cómo a través de ese escaneado, nos vamos limpiando y se va liberando toda la impregnación que pudiera estar adherida en el cuerpo energético.
4. Una vez llegamos a los pies, volver a dirigir la energía hacia arriba, pasando por las distintas regiones del cuerpo hasta la cabeza.
5. Hacer los pases que consideremos necesarios de la cabeza a los pies y de los pies a la cabeza. Pueden ser entre 10/12 e incluso más.
6. Cuando los pases se perciban más ligeros, seguir haciendo lo mismo pero ir incrementando la velocidad, hasta que se puedan hacer de una forma bastante rápida.
7. Después de algunos minutos y si hemos liberado todas las impregnaciones, entraremos en lo que se llama un estado vibracional, donde todo el cuerpo vibra más o menos fuerte en función del grado de desasimilación que hayamos podido conseguir.
8. Repetir el proceso siempre que sintamos que ha entrado densidad en el cuerpo energético, que ha cambiado el estado de ánimo o que se tienen pensamientos intrusivos sin causa aparente.
Espero que esta técnica os ayude a mantener vuestras energías internas en un estado óptimo.
La manipulación mental a través de la comunicación humana, es un hecho que nos afecta en la vida cotidiana sin que nos demos cuenta. Hay que tener una gran experiencia y el conocimiento adecuado de cómo se lleva a cabo, para detectar en qué momento se nos está dando una información con el objetivo de alterar nuestros procesos emocionales y cognitivos. Este fenómeno está estudiado dentro del campo de la Psicología y se va viendo su importancia especialmente en la actualidad, en donde el neuromarketing y las estrategias de venta están muy en auge debido a los nuevos descubrimientos científicos sobre el cerebro.
Además de esta manipulación mental, existe también una manipulación energética. Parecería que es ciencia ficción y de hecho, hay películas y series en las que se pueden ver extraños mecanismos insertados en un cuerpo humano… pero cuando empezamos a investigar los niveles energéticos en la persona, empiezan a aparecer toda una serie de mecanismos tecnológicos etéricos, que están instalados en los cuerpos sutiles y que transmiten ciertas interferencias. Hay que recordar que la energía es información puesta en acción, así que sería interesante dejar de ver los niveles energéticos como algo «esotérico» o «inventado», sino como una parte inherente del ser humano que tiene una gran repercusión en la vida diaria.
Proceso manipulativo interpersonal y su repercusión energética en la zona abdominal
Dispositivos etéricos que podemos encontrar insertados en el cuerpo energético
A lo largo de los casi diez años que me dedico a la investigación energética, he encontrado en las sesiones infinidad de objetos, entes o tejidos extraños, insertados en las distintas capas energéticas del cuerpo. Cuando se detecta ésto, se trata de extraer ese dispositivo o elemento para que la energía vital vuelva a circular de forma óptima. Curiosamente, si la persona refería un dolor inespecífico en la zona cervical, después de detectar y extraer el objeto etérico, ese dolor desaparece automáticamente.
Algunos de los dispositivos o información que podemos encontrar son:
Pinchos o agujas: tienen esta misma forma y pueden estar por todo el cuerpo. Generalmente se encuentran en la cabeza y su función suele ser la de paralizar o enlentecer el pensamiento. También producen alteraciones en la energía vital.
Estructuras metálicas: se encuentran mayoritariamente en la caja torácica y su función es la de inmovilizar o favorecer que la energía se vuelva más estática.
Ataduras en forma de cordones: éstas se ven en su mayoría a nivel del cuello. Están vinculadas a relaciones personales basadas en el exceso de apego.
Hilos negros: pueden estar por todo el cuerpo energético. El objetivo es el atrape, secuestro o amarre de la persona.
Chipstecnológicos: son como los chips físicos pero a nivel etérico. El más habitual es el ubicado en las cervicales, tal y como sale en la serie «Altered Carbon».
Tapones: son objetos etéricos en forma de tapón que bloquean puntos clave del cuerpo energético.
Entes o entidades: son formas de pensamiento con vida propia. Pueden estar ubicadas a nivel externo o dentro del cuerpo como si fueran parásitos. Van absorbiendo la energía vital de la persona y se alimentan también de la energía que se desprende a través de los conflictos y las emociones negativas.
Ésto es sólo una breve aproximación a la extensa temática de la manipulación mental y energética. Aceptar que existen unos niveles etéricos que tienen una influencia directa en la vida diaria de las personas, es algo que uno no puede creer hasta que tiene la experiencia directa y lo puede constatar a nivel práctico.
Esperemos que poco a poco haya una mayor apertura a este conocimiento, para ser más conscientes de que no sólo existe una salud física y mental, sino también una salud energética.
Empezamos el año y muchas personas inician su actividad con la sensación de estar más densas energéticamente. Ésto puede ser porque en el último mes del año, se suelen remover muchas emociones y esta activación hace que las energías internas estén también más agitadas.
Para afrontar estos primeros meses del año con las mejores energías, es importante poderse desprender de cualquier densidad y así iniciar un nuevo ciclo con buen ánimo y un mayor empuje.
5 claves que nos ayudarán a limpiar el cuerpo energético de cualquier tipo de energía negativa son las siguientes:
Realizar paseos diarios cerca de la naturaleza, ya que es una de las actividades más fáciles y efectivas para limpiarse energéticamente y liberarse de la contaminación de los núcleos urbanos.
Buscar más momentos de soledad para conectar con uno mismo. El exceso de conectividad con el entorno, muchas veces supone una gran entrada de energías densas en el campo electromagnético propio.
Revisar qué cambios personales hay que hacer para minimizar la adherencia de energías densas en el cuerpo energético. Algunos ejemplos de cambios internos podrían ser, tener hábitos más saludables o ejercitarse diariamente para aumentar capacidades de percepción sutil.
Comprender que vivir desde un ego mal alineado, es la causa principal del desajuste de las propias energías y de la adherencia de energías negativas en el cuerpo energético.
Detectar si hay parásitos astrales interfiriendo en la propia energía y liberarlos lo antes posible, para así evitar que sigan absorbiendo energía vital sin darnos cuenta.
Por supuesto que estas 5 claves, son sólo un pequeño apunte de una temática que es muy amplia y compleja. En realidad, si uno quiere hacer un proceso de limpieza profundo a nivel energético, es algo que requiere muchos años, ya que el nivel de parasitación, contaminación y densidad que hay en las energía sutiles humanas es muy alto. Espero que con el tiempo, haya un mayor conocimiento acerca de la importancia de preservar las propias energías, para así poder experimentar unas realidades más avanzadas desde el punto de vista de la conciencia.
La limpieza energética es uno de los puntos claves en el proceso de desarrollo de la conciencia y de sus energías sutiles, puesto que un gran problema que existe a nivel de la conciencia, es la adherencia de energías de bajo astral. La proximidad de esas energías en el cuerpo energético de una persona, puede provocar daños e interferencias a nivel sutil, en forma de absorción de energía negativa o de asimilación de información distorsionada. Es por este motivo que es tan importante desarrollar una percepción cinestésica de las dinámicas energéticas, para precisamente protegerse de toda la densidad con la que interaccionamos diariamente sin darnos cuenta.
Ventajas de mantener la energía interna limpia
La principal ventaja de preservar los cuerpos sutiles limpios, es el fortalecimiento de la energía vital interna. Esta visión del cuidado de uno mismo en estos términos, es todavía muy desconocida, aunque poco a poco se va aumentando la conciencia de la complejidad del ser humano y de sus distintos niveles, tanto los físicos, como los mentales y los energéticos.
Si la energía vital está fortalecida, las probabilidades de tener un buen estado de ánimo y un mayor bienestar son más altas. También aumenta la conexión con la conciencia y el desarrollo del propósito existencial. La vida cotidiana adquiere un sentido más amplio y la realidad se percibe de una forma más serena.
Inconvenientes de un cuerpo energético intoxicado o parasitado
Cuando el cuerpo energético ha absorbido energías externas densas, tanto la circulación interna como la calidad de la energía vital se ve afectada. Como el inconsciente mental tiene la capacidad de captar mucha información, la negatividad que entra puede provocar cambios en el estado de ánimo, sin que la persona sepa cuál ha sido el motivo que los ha originado. Este tipo de información densa o negativa que puede afectar al cuerpo energético y a la conciencia (las llamadas interferencias energéticas), es una de las principales dificultades con las que la persona se encuentra si quiere mantener los cuerpos sutiles limpios y fuertes. Estas interferencias no sólo se trata de información distorsionada, sino que también pueden tomar forma de entidades o parásitos astrales, con lo que la problemática se complica aún más porque extraerlos suele ser un proceso más largo y laborioso.
Cuando la densidad energética proviene del propio ego
En muchas ocasiones, las energías distorsionadas no provienen del exterior, sino que se van generando desde la propia mente. Cuando el ego no está en su punto de equilibrio, la mente emocional puede desestabilizarse y crear gran cantidad de negatividad. Esa misma negatividad va atrayendo a entidades que se alimentan energéticamente de este tipo de densidad, ya que desde el punto de vista interdimensional, los seres de baja vibración pueden mantener su forma no física gracias a este tipo de alimento no visible para el ojo humano.
Trascender la propia historia personal y hacer todo lo posible para ir hacia una evolución consciente, es crucial si se quiere salir de las dimensiones de bajo astral y vivir en conexión con energías más limpias y elevadas.
Aprender a diferenciar los distintos tipos de energías
El primer paso para tener los cuerpos sutiles limpios y que la conciencia pueda hacer su proceso evolutivo sin obstáculos ni interferencias, es desarrollar la capacidad de diferenciar las energías densas y sutiles. Para ello la clarividencia, es la facultad parapsíquica que permite captar información a un nivel que va más allá de los cinco sentidos y así diferenciar de una forma más clara qué tipo de energías son benéficas para nuestro sistema y cuáles no. Con una clarividencia energética desarrollada, si entablamos una conversación con alguien que critica constantemente a los demás o que necesita exteriorizar la negatividad que tiene almacenada en su interior, podremos ver cómo a través de sus palabras, sale una energía gris o a veces también algo parecido a unos hilos negros que se quedan impregnados en el ambiente. En la siguiente ilustración vemos una representación gráfica aproximada de este tipo de situaciones cotidianas:
Una vez la percepción energética se va refinando y activando, será más fácil crear hábitos saludables en términos energéticos, como autolimpiarse periódicamente o evitar situaciones trampa que supongan un peligro para la preservación del buen estado y la protección de los cuerpos sutiles.
Cómo limpiar el cuerpo energético
Como la contaminación energética es una realidad en el día a día, es recomendable aprender cómo cuidar los niveles sutiles de la mejor forma posible. Algunas pautas podrían ser:
Salir de forma frecuente a la naturaleza: el contacto cercano con el medio natural, fomenta la fuerza de la energía vital y nos aleja de lo excesivamente artificial que intoxica el organismo.
Dedicar unos 10 minutos al díaa la eliminación de las energías densas que se hayan podido absorber de forma inconsciente. Para ello, damos la orden a la conciencia para que haga un barrido de la cabeza hasta los pies y de los pies hasta la cabeza y se desprenda de todas aquellas energías densas que se hayan podido adherir en el cuerpo energético, sin que hayamos dado el permiso para ello. A continuación, podremos percibir como poco a poco se va despejando el espacio en el que estamos y empezamos a sentirnos más ligeros.
Muchas personas utilizan sustancias naturales o piedras para limpiarse energéticamente. Desde mi visión, si nuestra conciencia es muy activa y despierta, la persona por sí misma ya puede realizar este proceso de autolimpieza, con lo que utilizar elementos externos no sería necesario. Cuanta más autonomía se vaya adquiriendo en este sentido, más podremos limpiarnos en cualquier lugar al que vayamos, sin necesidad de tener que hacer algo en especial.
Las sesiones de limpieza energética
Si la autolimpieza no resulta efectiva, entonces sí que se requerirá la ayuda de un profesional con experiencia, ya que si la persona por sí misma no ha podido limpiarse, puede ser que lleve adheridas energías densas muy pesadas o más complejas de movilizar. Normalmente ésto suele ocurrir cuando las emociones de esa persona están muy desbordadas, hay conflictos activados o traumas del pasado no procesados.
Las sesiones individuales son de gran ayuda para estas circunstancias y las grupales a distancia, facilitan que el cuerpo energético esté cada vez más fuerte y por lo tanto, las probabilidades de que se pegue densidad externa disminuyan en gran medida (puedes encontrar más información sobre los dos tipos de sesiones en este enlace).
En conclusión, aumentar la conciencia acerca de la importancia del cuidado y la preservación de las energías sutiles, puede ayudar mucho a hacerse cargo del propio bienestar, sin tener que depender de elementos externos que no siempre están a nuestro alcance.
Vivimos en un mundo que no sólo es material, sino también energético. El movimiento de la energía sutil no está al alcance del sentido visual, pero si aprendemos a desarrollar otras capacidades sensoriales, como la intuición o la percepción cinestésica, podremos percibir lo que ocurre realmente en cualquier tipo de interacción energética.
Los ataques energéticos, son energías negativas que actúan, consciente o inconscientemente, con la intención de dañar a la persona que los está recibiendo. Pueden provenir de personas a través de la mente, ya que un pensamiento está provisto de una energía que mueve una acción concreta, o a través de entidades astrales. Normalmente, el objetivo del ataque energético de una entidad es el drenaje energético o la parasitación, puesto que estos seres no tienen la capacidad de obtener energía por sí mismos. Necesitan alimentarse de las conciencias.
Algunos signos que nos indican que podríamos estar recibiendo un ataque energético son:
1.- Cambios en el estado de ánimo bruscos, acompañados de una bajada importante de la energía vital sin causa externa que lo justifique.
2.- Experimentar inquietud, insomnio, somnolencia excesiva o mucho cansancio, aún teniendo una buena salud física y mental.
3.- Las cosas en el día a día se tuercen, aparecen obstáculos para conseguir objetivos, todo sale al revés.
4.- Proyectos que van bien, repentinamente empiezan a ir mal sin motivo aparente.
5.- La persona deja de actuar y de pensar por sí misma. Pierde el rumbo de su vida.
6.- Sufrir accidentes sin que haya habido imprudencias.
7.- Hábitos de consumo de sustancias tóxicas. El ataque empieza previamente a través de la incitación a ese consumo.
8.- La persona se vuelve muy reactiva, con predominio de las emociones negativas.
9.- La mente se desestabiliza y la persona empieza a sufrir sin saber el porqué.
10.- Fenómenos extraños en la vivienda o en el lugar de trabajo.
Para evitar que ésto ocurra, es importante fortalecer el cuerpo, la mente y la energía, para así aumentar la capacidad de autodefensa y no dar ningún tipo de entrada a estas energías dañinas. El mantener nuestro cuerpo energético limpio y tener una mente estable libre de cualquier tipo de negatividad, también facilitará que la energía propia esté lo más protegida posible. Para limpiarnos energéticamente, hay que primero despertar la conciencia en todos los niveles, estar en contacto frecuente con la naturaleza y conectar con la energía planetaria, que es la que sostiene la vida biológica día a día.